
La conversión del corazón centró la segunda jornada de los retiros espirituales de la OFMCap de Colombia
Con la celebración de la Santa Eucaristía y dos nuevas conferencias formativas orientadas por fray Marcos Alejandro Quesada Navarro, OFM Conv., los Frailes Menores Capuchinos de la Provincia de Colombia vivieron este 23 de junio la segunda jornada de sus retiros espirituales.
En continuidad con el camino de reflexión iniciado el día anterior, la jornada estuvo marcada por una profundización en la experiencia fundante de la conversión de san Francisco de Asís, particularmente a partir de su encuentro con los leprosos y de la lectura espiritual de los primeros pasajes de su Testamento. Las meditaciones invitaron a los participantes a reconocer cómo Dios sigue manifestándose en aquellas realidades humanas que con frecuencia generan resistencia, temor o indiferencia.
Durante la conferencia de la mañana, la reflexión se centró en la experiencia narrada por san Francisco cuando afirma que aquello que le resultaba “amargo” se convirtió en “dulzura del alma y del cuerpo”. A partir de este acontecimiento determinante en la vida del santo, los frailes fueron invitados a identificar sus propios “leprosos”, es decir, aquellas personas, situaciones o realidades que desafían sus seguridades, confrontan sus límites o ponen en cuestión sus esquemas habituales de comprensión.
La meditación destacó que la conversión cristiana no consiste únicamente en un cambio interior o moral, sino en una transformación profunda de la mirada que permite descubrir la presencia de Dios precisamente allí donde la lógica humana tiende a apartarse. En este contexto, se subrayó que el encuentro con los más vulnerables no constituye una consecuencia secundaria de la experiencia de fe, sino uno de sus lugares privilegiados de revelación.
Asimismo, los participantes fueron invitados a examinar las barreras personales y culturales que dificultan la cercanía con quienes sufren y a preguntarse por las formas concretas de vivir la misericordia como una práctica efectiva y transformadora. La reflexión insistió en que la auténtica compasión cristiana no se limita a un sentimiento pasajero, sino que conduce al compromiso y a la disposición de compartir la vida con los demás, siguiendo el ejemplo de san Francisco.
En horas de la tarde, la segunda conferencia profundizó en el análisis del Testamento franciscano como una experiencia de reconocimiento agradecido de la acción gratuita de Dios en la propia historia. La reflexión destacó cómo Francisco relee su propia historia y su camino vocacional desde la lógica del don, reconociendo que los acontecimientos decisivos de su vida no fueron el resultado exclusivo de sus planes o esfuerzos, sino fruto de la iniciativa divina.
A partir de esta perspectiva, los frailes fueron invitados a contemplar su propia historia como una sucesión de gracias recibidas y a descubrir aquellos momentos inesperados en los que Dios ha irrumpido transformando sus proyectos, sus percepciones y sus expectativas. De igual manera, se profundizó en la necesidad de una conversión integral que alcance no solo el espíritu, sino también la sensibilidad, la manera de percibir la realidad y la forma de relacionarse con los demás.
La reflexión abordó además la dimensión social de la experiencia cristiana, destacando que el encuentro con Dios y el encuentro con el sufrimiento humano no pueden comprenderse como realidades separadas. Desde la experiencia de san Francisco, los participantes fueron animados a integrar de manera cada vez más profunda la contemplación y la cercanía concreta a quienes viven situaciones de exclusión, pobreza o vulnerabilidad.
Finalmente, se profundizó en el significado de la expresión franciscana “salir del siglo”, entendida no como una huida del mundo, sino como el abandono de las lógicas de poder, dominio y competencia para habitar la realidad desde la humildad, el servicio y la fraternidad evangélica. En este horizonte, los frailes fueron invitados a discernir aquellas estructuras mentales y actitudes que necesitan ser transformadas para vivir con mayor autenticidad el seguimiento de Cristo.
De esta manera, la segunda jornada de los retiros fortaleció el camino de conversión, discernimiento y renovación espiritual que vive la fraternidad provincial, invitando a cada participante a reconocer la acción sorprendente de Dios en su propia historia y a renovar su compromiso de hacer misericordia allí donde la vida humana reclama mayor cercanía, esperanza y fraternidad.
Por Marynela Florido S – Comunicaciones OFMCap Colombia


