
La memoria agradecida de la propia historia marcó la primera jornada de los retiros espirituales de los Frailes Menores Capuchinos de Colombia
Con la celebración de la Santa Eucaristía y dos profundas reflexiones formativas orientadas por fray Marcos Alejandro Quesada Navarro, OFM Conv., los Frailes Menores Capuchinos de la Provincia de Colombia vivieron este 22 de junio la primera jornada de sus retiros espirituales anuales en la casa de retiros Villa Lourdes, en San Antonio del Tequendama.
La jornada estuvo centrada en la contemplación de la etapa final de la vida de san Francisco de Asís y en la lectura creyente de la propia historia a la luz de la experiencia espiritual del santo. Desde las primeras horas del día, los participantes fueron invitados a adentrarse en el significado del llamado “último Francisco”, no como una etapa aislada de su existencia, sino como el momento en el que, desde la fragilidad, la enfermedad y la cercanía de la muerte, emergió con especial claridad la profundidad de su experiencia de Dios.
Durante la reflexión de la mañana, el conferencista propuso una lectura de la crisis y de los límites personales como lugares privilegiados para descubrir la acción salvadora de Dios. A partir de la experiencia de san Francisco, los frailes fueron invitados a confrontarse con sus propias “horas de reducción existencial”, reconociendo cómo las dificultades, las pérdidas y las limitaciones pueden convertirse en espacios de gracia y maduración espiritual.
Asimismo, la reflexión abordó las tentaciones que pueden presentarse en los momentos de crisis, la necesidad de distinguir entre lo esencial y lo accesorio en la vivencia de la fe, y la responsabilidad de custodiar y transmitir aquello que constituye el núcleo irrenunciable de la propia vocación. En este contexto, el Testamento de san Francisco apareció como una expresión de su deseo de dejar a los hermanos una herencia espiritual capaz de orientar la fidelidad al Evangelio más allá de las circunstancias históricas.
En horas de la tarde, la segunda conferencia profundizó en el valor del Testamento franciscano como una relectura creyente de la propia historia. La reflexión destacó cómo san Francisco interpreta retrospectivamente su vida reconociendo la iniciativa constante de Dios, expresada en afirmaciones recurrentes como “el Señor me dio”, “el Señor me condujo” o “el Señor me reveló”.
Los participantes fueron invitados a ejercitar una mirada contemplativa sobre sus propias trayectorias personales y vocacionales, identificando los momentos en los que la acción de Dios ha orientado su camino. De igual manera, se profundizó en la experiencia fundante del encuentro de Francisco con los leprosos, presentada como símbolo de aquellos lugares, personas o situaciones que inicialmente generan resistencia, pero en los que Dios puede manifestarse de manera inesperada.
La jornada concluyó con una invitación a renovar el sentido franciscano de la penitencia entendida como conversión permanente del corazón y a fortalecer la fidelidad a los acontecimientos fundacionales de la propia vocación. En este horizonte, los frailes fueron animados a mantener viva la memoria agradecida de la acción de Dios en sus vidas, reconociendo que la historia personal, con sus luces y sombras, constituye también un espacio privilegiado de revelación y gracia.
De esta manera, el primer día de retiro dejó planteado un camino de introspección, discernimiento y renovación espiritual que continuará desarrollándose durante los próximos días, en un ambiente de fraternidad, oración y escucha de la Palabra de Dios.
Por Marynela Florido S – Comunicaciones OFMCap Colombia


