
La Provincia Capuchina de Colombia despide a fray Pedro Manuel Muñoz Muñoz, sacerdote capuchino fallecido en Estados Unidos
La Orden de Hermanos Menores Capuchinos en Colombia encomienda al Señor de la vida a fray Pedro Manuel Muñoz Muñoz, quien falleció a los 56 años en Carolina del Norte, Estados Unidos, donde prestaba un servicio pastoral en la Diócesis de Raleigh.
Este 10 de octubre se conoció el fallecimiento del hermano Pedro Manuel Muñoz Muñoz OFMCap, sacerdote de nuestra Orden, nacido en Bogotá en 1970. Su partida enluta a la provincia capuchina en el país y a quienes compartieron con él el camino de la fe, la vida fraterna y el servicio pastoral.
Su itinerario vocacional comenzó a tomar forma en el postulantado, que realizó en Pasto, en la fraternidad Santiago Apóstol. Posteriormente, vivió el noviciado en Tabio, Cundinamarca, donde emitió su primera profesión religiosa, dando un paso significativo en su consagración al Señor según el carisma de san Francisco de Asís.
Adelantó sus estudios de Teología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y recibió la ordenación sacerdotal en el templo de La Concepción, en la capital colombiana. A lo largo de su camino como capuchino, fray Pedro Manuel asumió distintas responsabilidades al servicio de la Provincia, entre ellas la pastoral vocacional, el servicio de ecónomo y el ministerio de párroco. Estas tareas formaron parte de su itinerario de consagración y de su participación en la misión evangelizadora de la Orden, tanto en el acompañamiento de quienes discernían su vocación como en la atención a las comunidades confiadas a su cuidado pastoral.
Su ministerio lo llevó hasta Carolina del Norte, Estados Unidos, donde prestaba un servicio pastoral en la Diócesis de Raleigh.
La muerte de un hermano nos une en la oración y nos invita a confiar, con sencillez franciscana, en el Dios que sostiene nuestra vida y la recibe al término de nuestro peregrinar. San Francisco de Asís, al contemplar el misterio de la existencia, llamó a la muerte corporal «hermana», acogiéndola en el horizonte de la fe en Jesucristo resucitado. Esta mirada no borra el dolor de la separación; lo acompaña con la esperanza de que el amor de Dios es nuestra morada definitiva.
Hoy, como fraternidad, encomendamos a fray Pedro Manuel a la misericordia del Padre. Que Cristo, muerto y resucitado, lo reciba en su paz y le conceda participar de la vida eterna. Que María, Madre de Jesús y compañera del camino de los discípulos, acompañe también con su ternura a sus familiares, hermanos de comunidad y amigos, y que el Señor fortalezca a cuantos sienten su partida.
Señor de la vida, recibe a nuestro hermano Pedro Manuel en el abrazo de tu misericordia. Tú conoces su historia, su vocación y el servicio que realizó en tu Iglesia; concédele el descanso eterno y hazlo partícipe de la alegría de tus santos. Que la luz de Cristo resucitado brille para él sin ocaso y repose para siempre en tu paz. Sostén a nuestra fraternidad, consuela a sus familiares, hermanos de comunidad y a cuantos sienten el dolor de su partida. Que la fe en la resurrección ilumine esta hora de tristeza y mantenga viva en todos nosotros la esperanza del reencuentro en tu Reino. Amén.
Por Marynela Florido S.- Comunicaciones OFMCap Colombia


