
Francisco de Asís: una vida que nos lleva a Cristo
Francisco de Asís amó a Cristo hasta dejar que el Evangelio cambiara su manera de vivir.
Por eso lo encontramos cerca de los pobres, abrazando al leproso, caminando con sus hermanos, sirviendo con sencillez y llamando hermano y hermana a todo lo creado. Su vida fue haciéndose pequeña, libre y disponible, hasta quedar marcada por una sola dirección: seguir a Jesús.
También conoció el cansancio, la enfermedad, el dolor y las noches difíciles. En medio de todo ello permaneció vuelto hacia Cristo. En Alvernia llevó en su cuerpo las huellas de la Pasión y, cuando la enfermedad y la ceguera ya lo acompañaban, todavía encontró motivos para alabar a Dios por sus criaturas.
Francisco vivió su humanidad con toda su fragilidad y su grandeza, dejando que Cristo la transformara hasta convertir su vida en una respuesta al Evangelio.
Por eso seguimos sintiendo su cercanía. Francisco nos recuerda que el Evangelio puede hacerse vida en lo cotidiano: en la forma de mirar al otro, de servir, de perdonar, de desprendernos, de agradecer y de confiar.
En esta solemnidad de san Francisco de Asís, te invitamos a detenerte un momento junto a su vida y a escuchar nuevamente la voz de Jesús: “Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas”.
En el episodio #73 de nuestro encuentro semanal “Con los pies en la tierra y el alma en el cielo”, Francisco nos acompaña a mirar a Cristo y a preguntarnos, con sencillez, por dónde comienza nuestro propio camino de seguimiento.
Escucha aquí el episodio y déjate acompañar por Francisco hacia Cristo.
Al final encontrarás también una oración para agradecer a Dios por el don de su vida y pedir la gracia de comenzar a caminar por sus huellas.
San Francisco de Asís, enséñanos a amar a Cristo hasta hacer de nuestra vida una respuesta al Evangelio.
Paz y Bien.
Por Marynela Florido S. – Conunicaciones OFMCap Colombia


