
Culminó la Semana de Formación para Párrocos y Rectores de Templos de la OFMCap Colombia
Con espíritu fraterno y renovado compromiso pastoral, la Provincia Capuchina de Colombia concluyó la Semana de Formación para Párrocos y Rectores de Templos, un espacio de encuentro, reflexión y actualización pastoral que reunió a los hermanos encargados del servicio evangelizador en las parroquias y rectorías de la Provincia.
Durante varios días, los participantes profundizaron en los desafíos actuales de la acción pastoral de la Iglesia, reflexionando sobre la necesidad de responder, desde el Evangelio y el carisma franciscano-capuchino, a las nuevas realidades culturales y espirituales de nuestro tiempo.
La jornada de clausura estuvo marcada por la reflexión en torno a la propuesta pastoral del teólogo italiano Enzo Biemmi, quien plantea la urgencia de una auténtica “conversión misionera” de la pastoral parroquial. En este horizonte, se destacó que el modelo tradicional, centrado únicamente en la administración sacramental y la conservación de estructuras, ya no responde plenamente a las búsquedas y necesidades del hombre contemporáneo.
La reflexión invitó a comprender la parroquia como una comunidad viva, cercana y evangelizadora, llamada a pasar de una pastoral de mantenimiento a una pastoral misionera, kerigmática y relacional, capaz de volver a anunciar el Evangelio a quienes, aun estando bautizados, se han alejado de la experiencia de fe.
Los encuentros también permitieron fortalecer la fraternidad entre los hermanos, compartir experiencias pastorales y renovar el compromiso de seguir construyendo comunidades abiertas, acogedoras y profundamente humanas, donde la escucha, el acompañamiento y el anuncio de Jesucristo sean el centro de toda acción evangelizadora.
La Provincia agradece a todos los frailes participantes, así como a quienes hicieron posible esta semana formativa, confiando en que los frutos de este espacio continúen fortaleciendo la misión pastoral de la Orden en Colombia.
Que san Francisco de Asís inspire siempre el servicio humilde y misionero de nuestros hermanos al pueblo de Dios.
Por Marynela Florido S. – Con información de fray Roberto Carlos Delgado OFMCap


