
De cara a la segunda vuelta presidencial, la Conferencia Episcopal pide una política sin odio ni miedo
En un momento clave para la democracia colombiana, el pasado 31 de mayo se llevó a cabo la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en la que los ciudadanos ejercieron su derecho al voto con la esperanza de un futuro de paz y justicia. El escrutinio dejó como resultado a dos candidatos provenientes de orillas políticas diametralmente opuestas, quienes se enfrentarán nuevamente en la segunda vuelta programada para el domingo 21 de junio, jornada que definirá al próximo mandatario de los colombianos. Desde una perspectiva franciscana, esta coyuntura invita a reflexionar sobre la necesidad de la fraternidad, la prudencia y la responsabilidad social, recordando que la política debe ser un espacio de servicio al bien común y no de enfrentamiento destructivo.
Los obispos del país han manifestado su preocupación ante la escalada de agresividad y polarización en las campañas de los candidatos que avanzan a la segunda vuelta. Señalan cómo los insultos, la descalificación y la manipulación de emociones como el miedo y la indignación ponen en riesgo la cohesión social y erosionan los cimientos éticos de la democracia. Inspirándose en el llamado de fraternidad de Fratelli tutti, la Iglesia exhorta a la ciudadanía a mantener la serenidad y la cordura, y a exigir a los aspirantes a la Presidencia que concentren sus esfuerzos en presentar programas de gobierno claros, orientados al bien común, la equidad, la justicia, la unidad, la reconciliación y la paz.
Este mensaje, firmado por +Francisco Javier Múnera Correa, IMC, Arzobispo de Cartagena y Presidente de la Conferencia Episcopal; +Gabriel Ángel Villa Vahos, Arzobispo de Tunja y Vicepresidente; y +Germán Medina Acosta, Obispo de Engativá y Secretario General, refleja el compromiso de la Iglesia con la construcción de un país más justo y fraterno. A continuación, compartimos el texto completo publicado por la Conferencia de Obispos de Colombia.


