
En camino con santa Clara
Un itinerario de 9 días para contemplar a Cristo, vivir el Evangelio y preparar con gozo la fiesta de santa Clara de Asís.
Día 2: Santa Clara y los retos del seguimiento
Lunes de la XVIII semana del Tiempo Ordinario
Evangelio: Mateo 14, 22-36
Al caminar en este segundo día hacia la celebración de santa Clara de Asís, contemplaremos cómo el Evangelio fue la fuerza que la sostuvo en medio de los desafíos de su vocación. El pasaje que hoy escucharemos nos presenta a los discípulos luchando contra el viento y el oleaje, mientras Jesús se acerca caminando sobre las aguas para devolverles la paz. También santa Clara conoció las tempestades: la incomprensión de su familia, las dificultades propias de la vida evangélica, la enfermedad y las pruebas que acompañaron su existencia. Sin embargo, jamás dejó de mantener su mirada fija en Cristo.
Pidamos al Señor que esta celebración fortalezca nuestra confianza, para que, aun en medio de las tormentas de la vida, aprendamos a escuchar su voz que nos dice: «¡Ánimo, soy yo; no tengan miedo!».
Oración para todos los días
Señor Jesucristo,
Tú llamaste a santa Clara de Asís para seguirte con un corazón indiviso, y la condujiste por el camino de la pobreza, la humildad y el amor perfecto. Al contemplar el resplandor de tu rostro crucificado, ella aprendió que solo tu amor basta y que ninguna riqueza del mundo puede compararse con el tesoro de tu Reino.
Te damos gracias por el testimonio evangélico de esta hermana nuestra, que hizo del silencio un lugar de encuentro contigo; de la oración, el aliento de cada jornada; de la fraternidad, un signo de tu presencia; y de la caridad, el lenguaje sencillo con el que el Evangelio sigue transformando el mundo.
Por intercesión de santa Clara, concédenos un corazón pobre y libre, capaz de reconocerte en la Eucaristía, de servirte en los pequeños y de buscarte con perseverancia en la escucha de tu Palabra. Enséñanos a contemplarte con la misma mirada enamorada con la que ella abrazó tu Pasión y descubrió en la cruz la plenitud del amor.
Haz que, siguiendo las huellas de san Francisco y santa Clara, aprendamos a vivir reconciliados contigo, con nuestros hermanos y con toda la creación; que nuestra vida sea reflejo de tu misericordia y que, sostenidos por la fuerza de tu Espíritu, permanezcamos fieles al Evangelio hasta el final.
Santa Clara de Asís, mujer de fe inquebrantable, hermana de los pobres, guardiana del silencio contemplativo, enamorada de Cristo Eucaristía y espejo de la belleza del Señor, acompáñanos en este camino de preparación a tu fiesta.
Que, siguiendo tu ejemplo, aprendamos a poner siempre a Cristo en el centro de nuestra vida y a caminar con alegría hacia la santidad.
Amén.
Consideración (o meditación)
El Evangelio de hoy nos recuerda que la vida del discípulo no está libre de tempestades. La barca sacudida por el viento representa también nuestras incertidumbres, nuestros temores y los desafíos que encontramos en el camino de la fe. Sin embargo, el centro de esta escena no es la fuerza de las olas, sino la presencia de Cristo, que se acerca a los suyos y les dice: «¡Ánimo! Soy yo. No tengan miedo». Cuando la mirada permanece fija en Él, el corazón descubre que ninguna dificultad es más grande que su amor y que toda noche puede ser iluminada por su presencia.
Santa Clara recorrió ese mismo camino de confianza. Su respuesta al Señor la llevó a afrontar incomprensiones, renuncias, pobreza, enfermedad y largos años de espera, pero nunca permitió que la tormenta fuera más fuerte que su fe. Había aprendido que la verdadera seguridad no está en las propias fuerzas, sino en Cristo, pobre y crucificado, a quien contempló y amó durante toda su vida. En este segundo día de nuestro itinerario, pidamos la gracia de permanecer firmes junto al Señor en medio de las pruebas, convencidos de que quien confía en Él nunca camina solo.
Propósito
Hoy presentaré al Señor una dificultad concreta que esté viviendo y, en lugar de dejarme dominar por el temor, haré un acto consciente de confianza, recordando que Él nunca abandona a quienes esperan en su amor.
Oración final
Señor Jesús, que caminaste sobre las aguas para sostener la fe de tus discípulos, permanece también junto a nosotros cuando arrecien las tormentas de la vida. Por intercesión de santa Clara de Asís, concédenos un corazón firme, capaz de confiar en tu presencia aun cuando el camino se haga difícil. Que, fortalecidos por tu gracia, perseveremos con alegría en el seguimiento del Evangelio y lleguemos a ser testigos de la esperanza que no defrauda. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Marynela Florido S. – Comunicaciones OFMCap Colombia



2 Comentarios
Juan Guillermo García
Muy bonito, pero me gustaría dirección espiritual
HERMANOS MENORES CAPUCHINOS DE COLOMBIA
¡Paz y Bien! ️
Nos alegra saber que deseas contar con acompañamiento espiritual. ¿Podrías indicarnos desde qué ciudad o lugar nos escribes? Así podremos orientarte hacia la fraternidad más cercana y, si es posible, facilitarte el contacto con alguno de nuestros frailes para recibir acompañamiento y dirección espiritual.
Si te encuentras lejos de nuestras fraternidades, también puedes dirigirte a una parroquia cercana, donde seguramente podrán orientarte y brindarte este acompañamiento.
Que el Señor te acompañe y bendiga este deseo de buscarlo y crecer en la fe.
¡Paz y Bien!